En la sección «A la contra» Eric Gras me pregunta sobre los personajes, el proceso de escritura y la elección del Parque Ribalta como escenario.
Un fragmento:
Creo que la relación de los castellonenses con el Ribalta es muy emocional, y está vinculada a los momentos compartidos en su interior. Es un almacén de recuerdos y un espacio compartido por gente de todas las edades… incluyendo a personas sinhogar. Y es que en otros tiempos no tan lejanos el parque también ha sido refugio de otros grupos estigmatizados, como toxicómanos, homosexuales o pajilleras.
También me gusta ver el parque como un espacio representativo: es el lugar de salida de muchas manifestaciones, y últimamente un espacio tomado por la ciudadanía para el debate político.
Puedes leer la entrevista completa en la versión digital del periódico Mediterráneo.

